Cómo superé mi miedo a manejar


Desde que tengo memoria le he tenido un gran respeto al auto. Cuando éramos chicas, mi mamá solía hacer hincapié sobre lo peligroso que era el auto. Crecí así, pensando que era peligroso, y que si era taaaan peligroso, entonces yo no quería manejar nunca. Me acuerdo la vez que lo dije en voz alta: Yo no voy a manejar nunca. Pero claro, tenía solo 12 o 13 años. La vida iba a cambiar mucho y yo en algún momento iba a necesitar manejar.
Pasados mis veintes, quise empezar a tener mas independencia. Mi hermana mayor hizo sola el curso de manejo, sacó su registro y siempre se animó a ir a cualquier lado. Todavía recuerdo cuando salía sus primeras veces en auto conmigo y el miedo que tenía yo por lo mal que manejaba ella; pero ella salía igual.

A eso de mis 23 junté coraje y le pedí a mi papá que me enseñe a manejar. Salíamos una vez cada tanto y todo lo que hacíamos era pasar de primera a segunda. En Adrogué, donde vivía, eso era todo lo que necesitaba saber para sacar la licencia. No te pedían estacionar, ni salir a una avenida, ni nada muy complicado. A pesar de los fácil que era el examen, lo reprobé la primera vez. En la segunda oportunidad que lo di, lo aprobé. Pero saben qué? Al no tener tanta confianza en mi manejo del auto, no salía nunca a manejar. Y ni hablar del miedo y la inseguridad implícitos cada vez que me prestaban el auto. Nunca manejé de verdad.

Me mudé a Alemania y ahí cambió todo. Por primera vez veía como la gente manejaba respetando las señales, la CANTIDAD de señales de tránsito, lo ordenado, lo FÁCIL que parecía manejar. Y se presentó la posibilidad de sacar el registro allá. Mi esposo tuvo un rol clave acá, diciéndome que iba a hacerlo bien, que yo podía manejar sin problemas, etc. Me dio el empujón de confianza que necesitaba.
Pero había que estudiar un cuaderno con 900 preguntas y muchas señales de tránsito nuevas. Y había que tomar clases prácticas. No saben el miedo que tenía antes de cada clase. Sufría la noche anterior a mis clases de manejo, se me revolvía la panza. Tenía mucho miedo, pero lo hacía igual. El idioma hacía que las clases fueran un poco más difíciles para mí, aprendiendo términos específicos en alemán.
Estudié mucho para mi exámen teórico y lo rendí bien. Y faltaba el práctico.

En mis épocas de práctica

AHHH, el exámen práctico. La primera vez, repetí aquella vieja derrota, y lo rendí mal. Tenía mucha frustración y tenía ese pensamiento revoloteando sobre mi cabeza y diciéndome: Ves que vos no podías?
Pensé en abandonar todo este asunto, me estaba consumiendo demasiadas energías. Pero por otra parte, no iba a dejar que el miedo me controlara.
Saqué turno nuevamente, y decidida a hacerlo bien, me subí al auto. 45 minutos con mi instructor y el evaluador. Salimos a autopistas, estacioné en paralelo y hasta me pidieron frenada de emergencia.
Esta vez lo rendí bien!


La alegría de haber perseverado y esforzado no tiene igual! Estaba feliz, pero aun así sabía que iba a tener que luchar contra ese miedo cada vez que me subiera al auto. Para muchos tal vez lo que cuento es una pavada, pero para muchos otros es un miedo que te paraliza y te frena (valga la metáfora)
Esa misma noche mi amiga Steffie me propuso ir a Ikea las dos a comprar "unas cositas". Esas cositas se transformaron en millones de muebles que tuvimos que acomodar cual tetris en el baúl del auto. Y así volví a casa.
Desde ese día adquirí una confianza distinta en el auto. Una confianza de saber que yo manejo el auto y no el auto a mí. Esa confianza se adquiere manejando y estando segura al volante.
Saber manejar fue clave cuando me mudé a Chile, ya que vivía lejos del centro de la ciudad y hasta del supermercado o el jardín de Pedro. Tenía que hacer todo literalmente en auto.

Si tuviera que darte algunos tips para superar el miedo a manejar serían:
Creer que vas a poder lograrlo, confiá en vos misma
Practicar hasta que sientas que vos manejas el auto y no el auto a vos
Una vez que tengas la licencia, no paralizarte por el miedo
Rodeate de gente que te apoye y te ayude a superar tu miedo

Espero que te haya servido este post, y como siempre digo: Si yo pude manejar, cualquiera puede hacerlo!

Con cariño,
Anto

3 comentarios:

  1. Ayyy gracias por tus consejos!!! no sabes que bien me vienen.... estoy en eso, el miedo... el miedo.... me encanto tu frase tan inspiradora. Besos!!
    Susana

    ResponderEliminar
  2. que alegria que te sirva para animarte!!! Besos

    ResponderEliminar
  3. Que lindo encontrarme con tu blog!!!!! te mando un abrazo y felicitaciones porque acabo de descubrirlo y ya me lleno de ganas de cocinar, decorar y superar miedos!!!! GRACIAS!!!!!

    ResponderEliminar

© Actitud y alegría.
Design:Maira Gall.